Hacía días que no tenía sexo, días que iba guardando mis ganas y escondiéndolas para que no se notara que al más mínimo roce con alguien en la calle se prendía mi imaginación y pensaba en algo erótico…días varios que me llenaros de más morbo que el habitual.
Ese día temprano me di cuenta que no podría seguir aguantando y logré encontrar desprevenido a un amigo de hace tiempo, un amigo que se prestó a tomar algo conmigo en mi casa, pero me parece que algo sospechaba.
Llegó a horario y yo lista para no dejar pasar un minuto extra sin satisfacción alguna, lo recibí con un beso profundo metiéndo mi lengua en su boca y desnudándolo en segundos…yo de sólo pensar que estaba llegando ya me había ido mojando de la excitación.
Se dice que siempre hay algo nuevo para aprender y es cierto. En medio de ropa y sábanas follámos un buen rato hasta que me corrí la primera vez y entonces él, en medio de mis gemidos y jadeos, bajó a mi vagina y me chupó los jugos como si fuera a secarme; se incorporó y mientras volvía a meterme la polla endurecida como piedra me dio en mi boca lo que había chupado de mi coño…vaya!!! qué placer!!! Eso me excitó más que antes y su boca pegada a la mía disfrutando de mis jugos me hizo sentir una perra adicta al sexo. No pueden imaginarse cómo me excitó lo que hizo, me da vueltas desde entonces ese momento y se me hace agua la boca cuando recuerdo el momento.
Quiero, definitivamente, probarlo otra vez.





Entradas (RSS)